La gran pintura analítica de Secundino Hernández.

el

La obra “Sin Título (SH. 14.11)” del artista madrileño, pertenece a la colección de La Fundación Canaria Para el Desarrollo de la Pintura, y formó parte de la exposición inaugural Al Rojo Vivo.

Secundino Hernández  nació en Madrid en 1975, donde pasa algunas temporadas que alterna con sus estancias en Berlín; está considerado el artista joven español con mayor proyección internacional, cuya obra se disputan galeristas y coleccionistas. ARCO 2013 supuso un punto de inflexión en su carrera: cosechó éxito de ventas y de crítica, con piezas monumentales en las que la pintura no quedaba retenida por la tela sino que la trascendía.

Desde sus inicios, el trabajo de Secundino Hernández se ha caracterizado por el ánimo explorador, la insaciable curiosidad por los materiales y procedimientos, y por la manera en la que el pensamiento se extiende por el lienzo. Su obra pretende ser un reflejo de la relación entre la vida vivida y la pintada.

“Wimbledon”, 2011, gouche y óleo sobre lienzo. 310 x 550 cm.

En su producción predominan los grandes formatos y los juegos visuales, fundamentados en la iridiscencia de las tonalidades, con un acento puesto en la materia, que suscita cambios significativos en la percepción de las piezas; y la importancia dada al lienzo, que en algunos casos llega a estar tan trabajado que la pintura apenas tiene presencia en él. Existe una aproximación del artista a los orígenes de la abstracción, hacia lo objetivo. Ha pretendido despojar la pintura hasta llegar a sus conceptos más básicos, la línea y la forma pura en su mayor elementalidad posible, de una manera analítica. Esto se refleja a la perfección en la obra perteneciente a la colección de La Fundación Canaria Para el Desarrollo de la Pintura, “Sin Título (SH. 14. 11), 2014, que además su tonalidad roja, no frecuente en Hernández, nos cautivó desde el primer momento, y fue una de las obras que formaron la exposición Al Rojo Vivo.

“Sin Título (S. H 14. 11), 2014, acrílico, gouache y óleo sobre lienzo, 240 x 218 cm. Obra Colección FCDP.

Hernández fabrica los bastidores e inventa herramientas con la ayuda de su padre: puntas afiladas metálicas que ajusta a los tubos de pintura, pinzas para trabajar el despintado y una hidrolimpiadora, para tratar con agua a presión las telas.

“Siempre he intentado vivir de la pintura, y cuando no me daba, echaba horas en verano en el taller de paragolpes de mi padre”, decía Hernández en una entrevista reciente. Seguros estamos que Hernández vivirá de la pintura, con la que nos seguirá deleitando durante muchos años.

http://www.heinrichehrhardt.com/artistas/secundino-hernandez/

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s